TBBE

lunes, 19 de julio de 2010

Consejos para ayudar a que tu hijo/a deje de hacerse pipí en la cama

Hacerse pipí en la cama es algo muy común en la primera infancia. Es más, sabemos que un 15% de niños de 5 años todavía se hacen pipí en la cama. Antes de los 5 años, en general, consideramos hacerse pipí en la cama como algo bastante normal, parte del desarrollo del entrenamiento para ir al baño. Evidentemente, hay niños que muy prontito asumen control y dejan de hacerse pipí tanto de día como de noche. Otros tienen un desarrollo más esporádico, aguantado su orina muy bien durante el día y con accidentes de vez en cuando en la noche y también tenemos niños que se hacen pipí en la noche de manera rutinaria.




El término técnico para hacerse pipí encima es “enuresis,” y concretamente, hacerse pipí en la cama es a lo que nos referimos como enuresis nocturna (la forma más común de enuresis). Hay dos tipos de enuresis, la primaria y la secundaria. La enuresis primaria ocurre cuando un niño no desarrolla control para aguantar sus pipis desde bebé, es decir, de chiquito se hacía pipí y ahora, pasados los 5 años continúa. La enuresis secundaria, en cambio, es la que ocurre cuando un niño/a después de haber permanecido seco de día y noche durante como mínimo seis meses, vuelve a hacerse pipí de golpe. En estos casos de enuresis secundaria, es muy importante ver qué cambios han ocurrido en la vida del niño, ya sean cambios en su entorno (una mudanza, la muerte de un familiar, una nueva escuela, etc.) o cambios físicos (una nueva medicación, un nuevo diagnóstico médico, etc.)



La enuresis o hacerse pipí en la cama es 4 veces más común en los niños que en las niñas, aunque no sabemos por qué.





¿Cuáles son las causas de la enuresis?



Una de las cosas más importantes para recordar, sobre todo en los momentos de más desesperación, es que la enuresis o hacerse pipí en la cama NO es algo que tus hijos hagan a propósito y tampoco es algo que hacen porqué son vagos y no quieren levantarse a hacerse pipí. Muchos estudios de investigación nos han demostrado que existen causas reales para la enuresis y que regañar o avergonzar a tu hijo/a por su comportamiento no es un tratamiento efectivo. Es más, los niños que se hacen pipí en la cama, a menudo están muy avergonzados por su comportamiento y si pensamos en como uno se siente cuando se despierta en una cama llena de pipí, vemos que no es vaguería lo que les previene de levantarse en la noche. ¿Entonces, qué está pasando?





Se cree que existe un factor genético en la enuresis, es decir que los niños que se hacen pipí en la cama es probable que tuvieran algún familiar que también lo hacía.



•Una de las causas principales son problemas del sueño donde el niño duerme mucho más profundamente de lo que es normal, entra en un estado de sueño my intenso y le cuesta mucho despertarse.

•Algunos estudios han demostrado que hay un desarrollo más inmaduro del sistema nervioso que hace que las señales de “tener que ir al baño” no se comuniquen tan rápidamente al cerebro y por esta razón haya un escape.

•También se han visto causas hormonales. Algunos niños que se hacen pipí en la cama producen menos hormonas anti diuréticas. Estas hormonas son las hacen que los riñones produzcan menos orina en las noches para no tener que ir al baño con la misma frecuencia.

•Algunas condiciones médicas como la diabetes, las infecciones de orina, problemas en la columna vertebral y el restreñimiento pueden jugar un factor muy importante en la enuresis.

•Algunos niños tienen la vejiga más pequeña o tienen algún problema en su uretra.

¿Qué podemos hacer?



Si tu niño/a ha llegado a los 5 años y continúa haciéndose pipí en la cama o si tiene menos de 5 años pero ves que hacerse pipí es un problema para él/ ella, te recomendamos que hables con tu pediatra para que puedan hacer un examen médico y un análisis de su orina para ver cómo mejor ayudarle. Algunas de las técnicas que funcionan para ayudar a los niños a controlar su pipí en la noche son:



•Un sistema de alarma: normalmente estos son unas mantitas que van pegadas a una alarma. Cuando el niño/a empieza a hacerse pipí en la cama, la alarma se dispara ayudándole a despertarse. Con el tiempo, el niño/a empezará a despertarse antes de que suene la alarma. Estos sistemas de alarma pueden comprarse en la farmacia. Habla con tu pediatra si no los encuentras. Igualmente, también puedes despertar a tu hijo/a una vez en la noche antes de ir a dormir tú. Asegúrate que está despierto del todo y acompáñalo al baño.

•Un sistema de recompensas: puedes ligar este sistema al de alarma. Diseñen una tablilla donde indiquen todos los días de la semana. Cada día que el niño/a se mantenga seco establezcan una pequeña recompensa (mejor que no sea de valor monetario sino algo social como ir a jugar juntos, escoger la cena, ver una película favorita). Cuando pase cuatro o cinco días secos, puede conseguir una recompensa mayor (de nuevo, mejor que sea social y no monetaria). Es mejor empezar un sistema de recompensas cuando el niño/a haya empezado a tener éxito contralando su pipí en las noches para evitar la sensación de fracaso.

•No queremos regañar a tu pequeño/a por sus acciones ya que es algo que realmente no puede controlar pero sí que queremos hacerle partícipe de las consecuencias. Así que involúcrale en cambiar las sábanas de la cama y en ayudarte a hacer la colada/lavadora en las mañanas. No presentes esto como castigo sino como parte de su rutina cuando se hace pipí.

•Reducir los líquidos antes de dormir es algo que despierta debate. Aunque parece algo de sentido común, hay estudios que demuestran que beber antes de ir a dormir no afecta la enuresis. Lo que sí se ha demostrado es que ciertas comidas y bebidas son más propicias a que un niño/a se haga pipí. Eviten las bebidas gaseosas y el chocolate.

•Las técnicas de visualización, sobre todo si las acompañas de un sistema de alarma y de recompensas, pueden ser muy útiles. Estas técnicas hacen que el niño/a imagine como pasaría la noche seco/a. Puede dibujar lo que imagina y pensar en ello justo antes de dormir.

•Entrenamiento: hay varios ejercicios que puedes hacer con tu hijo/a para ayudarle a desarrollar la musculatura que le permite aguantarse el pipí más tiempo. Cuando hace pipí, puede practicar haciendo un poco y parando para aguantarlo y repetir este ejercicio. Igualmente, puedes hacer que beba mucha agua y que aguante un poquito más justo antes de ir al baño. Cuando vaya al baño, asegúrate que elimina toda la orina, pídele que empuje dos veces más después de haber terminado. Cuando te diga, ya está, jueguen a empujar una, dos y tres veces más.

En los casos en que los tratamientos de comportamiento (los descritos anteriormente) no funcionen y si el niño/a ya ha cumplido los 7 años (esto puede variar de país en país dependiendo de las regulaciones médicas), tu médico puede decidir usar una medicación para ayudar a tu hijo/a. En general estos medicamentos reducen la cantidad de orina que se produce en la noche.





En cualquier caso, no dudes en hablar con tu pediatra o doctor y contarle si tu hijo/a tiene problemas aguantado el pipí durante la noche (o el día). En consulta con tu pediatra, encontrarán la mejor manera de ayudarle.





La Dra. Helena Duch es psicóloga infantil y familiar especializada en trabajar con familias que están planeando, esperando y criando a niños en la primera infancia. La Dra. Helena tiene un doctorado en psicología infantil y escolar de New York University y una maestría en Psicología del Desarrollo Infantil de Columbia University y es licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Ramon Llull en Barcelona. Además la Dra. Helena está licenciada como psicóloga en el estado de Nueva York y en España, su país natal.





NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.

Ayudando a los niños a combatir sus miedos

Los miedos son una parte normal del desarrollo y son esenciales para los seres humanos. Sin miedo, no nos apartaríamos del fuego, de los precipicios o de alguien con una pistola. En general, los seres humanos tenemos miedo a lo desconocido y potencialmente peligroso. A medida que nos hacemos mayores, esto disminuye pero si pensamos en todas las cosas que pueden ser desconocidas y peligrosas para un niño(a) en edad preescolar empezaremos a entender porque pueden tener tantos miedos. Algunos miedos comunes son el miedo a la oscuridad, a animales, a los payasos o personajes disfrazados, a estar solos, etc. Además durante los años preescolares, los niños tienen una imaginación muy activa y continúan teniendo dificultad separando lo real de lo imaginario, aumentando así las posibles fuentes de miedos.




Demuéstrale que le entiendes

Para ayudar a nuestros pequeños a combatir sus miedos, hemos de demostrarles que les entendemos. En vez de desmentir sus miedos y decirles que no son nada, probemos de ponernos en su piel y demostrémosles que comprendemos cómo se sienten; "veo que estás muy asustado cuando cerramos la luz, sé que puede asustar mucho verlo todo a oscuras."



Ayúdale a explorar sus miedos

Evita negar sus miedos ("esto no es nada"), y prueba de comprenderlos. Podemos hacerles preguntas para ver qué es exactamente lo que les asusta y qué tienen en su cabecita; "¿Qué pasa cuando cierro la luz?" "¿Qué es lo que más te asusta de estar a oscuras?" "¿Dónde crees que hay monstruos?" Aunque las historias que nos cuente sean muy fantásticas, probemos de no minimizarlas o ridiculizarle sino simplemente escucharle atentamente.



Usa tus poderes

Igual que la imaginación les sirve para darles poderes mágicos a los objetos de su entorno, los preescolares también atribuyen poderes mágicos a sus padres. Aprovecha tus poderes para darle mucho apoyo, seguridad y comprensión. Dile que tú siempre estás ahí para protegerle y que no vas a dejar que le pase nada. Los niños de esta edad creen que los poderes de sus padres pueden protegerles contra muchísimas cosas. Poder hablar contigo de sus miedos abiertamente, va a ser en sí una gran ayuda.



Pensar juntos cómo combatir los miedos

Pensar juntos en cosas que podéis hacer para aliviar sus miedos. Ya sea mirar debajo de las camas antes de ir a dormir, dejar una lucecita abierta o dormir con un osito u otro objeto querido. Dale el poder de decidir y pensar en soluciones para su miedo. También puedes proporcionarle explicaciones simples para ayudar a calmar sus miedos. Estas explicaciones pueden decirle cosas concretas que hacer cuando se enfrente al miedo. Por ejemplo, "los payasos son señores que van pintados y no quieren hacerle daño a los niños. Cuando veamos uno, si tienes miedo, dame la mano y yo te cuidaré y me aseguraré que no nos acercamos a él."



Facilítale estrategias para combatir miedos del pasado

Cuando los miedos se basan en una experiencia pasada que ha sido real, no le mientas para calmarle. Por ejemplo, si tiene miedo de los médicos porque de pequeño tuvo que estar mucho tiempo en el doctor o el hospital, no le mientas diciéndole que no le van a hacer daño. Es mejor darle estrategias para sobrellevar el miedo. Asegúrale que siempre estarás con él/ ella, déjale llevarse un muñeco u objeto que le calme, háblale de lo que va a pasar y dale mucho, mucho cariño y apoyo.



Ayúdale a afrontar los miedos de manera progresiva

Puedes ayudarle a afrontar algunos miedos de manera progresiva. Por ejemplo, si tu pequeña(o) tiene miedo del tren y sus ruidos, puedes empezar leyendo libros acerca de trenes y cómo funcionan, jugar con trenes y otros vehículos, podéis ver un tren en televisión, hacer un dibujo de un tren, jugar a hacer ver que vais en tren y solo si se siente lista(o) aventuraros a ir al tren juntas(os) – quizás con tapones en las orejas al principio hasta que se sienta más cómoda con sus ruidos. ¡Nunca le fuerces a enfrentarse a un miedo! Esto podría provocarle una reacción todavía peor. Sólo da pequeños pasos si ves que tu pequeña(o) los tolera. Jugar a hacer ver (juego de fantasía) que combate sus miedos es una manera ideal de practicar las habilidades que necesita para hacerles frente.



Protégele de la fuente de los miedos

Intenta proteger a tu niño de cosas que engendran miedo, como películas en la televisión, el noticiero/ las noticias, imágenes en el periódico, etc. Los adultos estamos tan acostumbrados a estas imágenes que a menudo nos olvidamos del fuerte impacto que pueden tener en los más pequeños (¡y también en nosotros!)



Usa libros y materiales educativos

Existen libros infantiles que hablan acerca de los sentimientos y otros específicamente que hablan de cómo combatir los miedos. Puedes usar estas lecturas para ayudarle. Consulta con tu biblioteca pública o tu librería.



Acepta los altos y bajos

Cuando logre conquistar un miedo, celébralo por todo lo alto. Habla de lo mucho que ha trabajado para combatir su miedo y del gran logro que esto supone. Pero dile también que no pasa nada si tiene una recaída y que no dude en contártelo si es así.



No dudes en buscar ayuda adicional

Si crees que los miedos de tu pequeño(a) están interfiriendo con su vida diaria y su habilidad de disfrutar de las cosas, si le duran mucho tiempo o se hacen más intensos con el tiempo e influyen con su vida social (su habilidad de hacer amigos, ir a la escuela), es buena idea que hables con un profesional – su pediatra, un psicólogo o consejero – quien puede ayudaros a combatir los miedos para que tu pequeño(a) disfrute de una vida llena de gozos.



La Dra. Helena Duch es psicóloga infantil y familiar especializada en trabajar con familias que están planeando, esperando y criando a niños en la primera infancia. La Dra. Helena tiene un doctorado en psicología infantil y escolar de New York University y una maestría en Psicología del Desarrollo Infantil de Columbia University y es licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Ramon Llull en Barcelona. Además la Dra. Helena está licenciada como psicóloga en el estado de Nueva York y en España, su país natal.



NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.

El rol del padre o de la figura paterna en el desarrollo del niño es de gran importancia

El rol del padre o de la figura paterna en el desarrollo del niño es de gran importancia. Los estudios nos han demostrado que en general los padres y las madres tienen estilos diferentes de criar a los hijos y que estas diferencias enriquecen el desarrollo de los más pequeños. Sabemos que hoy en día las familias pueden tener integrantes muy diversos y que la estructura tradicional de mamá y papá viviendo juntos bajo un mismo techo en armonía no es siempre una realidad. Pero la involucración del padre o la figura paterna en la vida de los niños continúa siendo muy beneficiosa, sea cual sea la estructura familiar.


Muchos estudios de investigación se han centrado en ver qué impacto tienen los padres en el desarrollo de sus hijos y los resultados son contundentes. Los niños que cuentan con un papá o figura paterna involucrada en sus vidas de manera positiva tienen mejor rendimiento escolar, mejor adaptación social, una autoestima más sólida y menos riesgo de participar en actividades de alto riesgo (conductas sexuales, tabaco, delincuencia) en su adolescencia.



Hay muchas maneras en que los papás de hoy en día se involucran en la vida de sus hijos. Los roles tradicionales de la familia han ido cambiando y con cada vez más mamás trabajando, los papás están involucrados en todos los aspectos de la crianza de los hijos. Los papás ofrecen una perspectiva diferente, un estilo único y un modelo de gran valor. Tanto niños como niñas aprenden acerca de qué significa ser un hombre en esta sociedad a través del modelaje que reciben de sus padres o figuras paternas.



Sea cual sea el rol del papá o la figura paterna, los niños se benefician enormemente cuando sus papás juegan con ellos, les leen, conversan, comparten, les elogian sus esfuerzos, les ponen límites claros y usan técnicas de disciplina positiva. El tiempo especial con papá o la figura paterna les ayuda a los niños a desarrollar habilidades para relacionarse con personas de ambos sexos y a desarrollar su identidad en relación con los demás. Esta relación tan especial contribuirá al sentido de seguridad que desarrollan todos los niños sobre su entorno.



Un papá o figura paterna activo le proporciona al niño/a diferentes recursos sociales (abuelos, primos…), emocionales, diferentes estrategias y formas de resolver problemas y un estilo distinto de comprender el mundo. En el caso en que papá no continúe viviendo en casa, es muy positivo que mantenga el contacto y una relación estrecha con sus hijos. En los casos en que papá no está involucrado en la vida de los niños por razones múltiples, otras figuras paternas pueden ayudar y contribuir a este rol tan especial. Sin duda alguna, los papás o figuras paternas que se involucran de forma positiva en la paternidad enriquecen la vida de los niños.





La Dra. Helena Duch, Psy.D es psicóloga infantil y familiar especializada en trabajar con familias que están planeando, esperando y criando a niños en la primera infancia. La Dra. Helena tiene un doctorado en psicología infantil y escolar de New York University y una maestría en Psicología del Desarrollo Infantil de Columbia University y es licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Ramon Llull en Barcelona. Además la Dra. Helena está licenciada como psicóloga en el estado de Nueva York y en España, su país natal.



NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.

sábado, 10 de julio de 2010

¿Cuántas horas debe dormir tu hijo?

Dormir bien nos ayuda a todos, grandes y pequeños. La duración del sueño de los niños ha disminuido en los Estados Unidos y se calcula que un tercio de los niños padecen de falta de sueño. Un nuevo estudio publicado en Mayo 2009 en la prestigiosa revista Estadounidense Pediatrics (Pediatría en Inglés) asocia la falta de sueño infantil con problemas de comportamiento que pueden parecerse mucho a los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH o ADHD por sus siglas en Inglés). El estudio se realizó con 280 niños entre 7 y 8 años en Finlandia. Los niños de esta edad que dormían menos de 7.7 horas cada noche tenían niveles más elevados de problemas de comportamiento.


Este estudio nos realza de nuevo la importancia de establecer buenos hábitos de sueño desde que nuestros chicos son chiquitos para evitar consecuencias a largo plazo.



¿Cuántas horas debe dormir mi hijo? Las horas de sueño varían mucho de niño a niño aquí tienes una guía general. Los recién nacidos normalmente duermen en períodos de no más de 4 horas ya que tienen que comer a menudo. Acostumbran a dormir de 16 a 20 horas al día pero no de corrido sino en intervalos variables. A partir de los tres meses, los bebés pueden dormir unas 5 horas durante el día y unas 10 por la noche (normalmente con alguna interrupción). Hacia los 6 meses, harán siestas durante el día de unas 3 horas y dormirán 11 horas por la noche. A partir del año ya esperamos que los niños duerman entre 10 y 13 horas por las noches con una siesta al día. En la edad preescolar, esta siesta puede desaparecer. Los niños entre 6 y 9 años necesitan unas 9-10 horas cada noche. Recuerda que hay mucha variabilidad entre niños y que hay ciertos eventos que pueden alterar el sueño como la salida de los dientes, las pesadillas, un resfriado, etc.



Lo esencial es crear buenos hábitos de sueño y monitorear que tus hijos tengan suficiente descanso cada día.

0-3 Meses




Nadie nos enseña a ser padres y cuando tenemos un recien nacido en casa, es importante saber que; no debes hacer con un bebe; de pocos dias de vida. Aqui tienes una lista de qué NO hacer con un bebito que acaba de nacer:

  • Sacudirlo. Remecer fuertemente al bebe puede provocarle graves daños a su cerebro e incluso tener secuelas fatales.

  • Llevarlo en un automovil en brazos. No solo es ilegal en EE.UU. sino muy peligroso. Siempre debes llevar a tu bebe en una silla especial de seguridad para infantes para protegerlo en caso de accidentes.

  • Desatenderlo mientras le cambias el pañal. Los bebes se mueven mucho y se puede caer en cosa de segundos desde el cambiador o la cama.

  • Bañarlo en agua muy caliente. La manera de probar la temperatura del agua de la bañera es usando el codo y no la mano.

  • Dormirlo boca abajo. Los pediatras recomiendan que los bebitos duerman boca arriba para minimizar el riesgo del sindrome de muerte subita o muerte de cuna.

  • No amarrarlo mientras esta en el coche o carriola. Los bebes se mueven impredeciblemente y usar las amarras de seguridad previene caidas.

  • Cargarlo en brazos sin haberte lavado las manos. El lavado de manos es la manera mas segura de prevenir enfermedades.

  • Esperar que duerma toda la noche. Lo normal es que un bebe recien nacido necesite comer cada 2 a 3 horas en sus primeros dias de vida.

  • Creer que el llanto de tu bebito es algo contra ti. El llanto es su manera de comunicarte que necesita algo, ya sea leche, que le cambien el pañal, que le abriguen o lo desabriguen. Que tu bebe llore no implica que no te quiere.
En cambio, lo que si debes hacer es querer mucho a tu bebe y disfrutar de tu nuevo rol como mama o papa. Las primeras semanas no son faciles pero veras que cada dia aprenderas algo nuevo y podras difrutar mas y mas de esta bella etapa.

Tercer Trimestre

El tercer trimestre del embarazo es muy importante para el desarrollo del bebé, pero es probable que ya no sientas mucha energía y que te cueste conciliar el sueño. Entérate del parto, prepara el ajuar del bebé, infórmate cómo son las contracciones y encuentra nombres de bebés en esta sección dedicada a las últimas semanas antes de dar a luz.

Segundo Trimestre

Segundo Trimestre


El segundo trimestre del embarazo probablemente es cuando más disfrutarás de estar embarazada. Aprende cuánto es normal engordar en el embarazo, cuándo podrás sentir al bebé y qué ropa de maternidad usar. Busca nombres para tu bebé y aprende con nuestros consejos sobre la llamada mejor etapa del embarazo.

Primer Trimestre

¡Felicidades por tu embarazo! El primer trimestre del embarazo está lleno de dudas porque los síntomas de que estás embarazada varían de mujer en mujer, no sabes qué se puede hacer en la dulce espera, si los tintes de cabello son seguros, tienes muchas náuseas... En fin. Vives muchos cambios en el embarazo y eso puede afectar tu estado de ánimo. Aquí tienes mucha información que te puede guiar y apoyar en las primeras 12 semanas de embarazo.

Fibromas uterinos y su tratamiento por histeroscopía

Gracias al desarrollo de nuevos equipos y técnicas de cirugía endoscópica, los fibromas uterinos tienen una solución muy sencilla, rápida, de pocas complicaciones, sin hospitalización y con excelentes resultados funcionales, en muchos casos conservando el útero para, luego, poder tener un embarazo. La presencia de Fibromas o Miomas uterinos es un problema que afecta aproximadamente el 25% de las mujeres mayores de 30 años. Estas lesiones pueden ser simples o múltiples y adquirir tamaños tan pequeños como un guisante o tan grandes como una toronja, y pueden ser causa de infertilidad.




Dependiendo de su ubicación en el útero los fibromas se han clasificado como:



Submucosos: Crecen desde la pared a la cavidad uterina, deformándola en muchos casos, lo cual puede causar dolor, sangrado menstrual anormal e infertilidad.



Intramurales: Crecen confinados dentro de la pared uterina pueden producir dolor y sangrado menstrual anormal.



Subserosos: Crecen desde la pared uterina hacia fuera del útero y pueden empujar organos intrapélvicos como la vejiga, el intestino delgado y el colon causando espasmos, dolor, problemas urinarios, estreñimiento etc.



Cómo se diagnostican los fibromas



Se diagnostican mediante ecosonograma, histerosalpongografía e histeroscopia.



Ecosonograma: usa ondas de sonido para crear una imagen de los órganos pélvicos, se puede realizar por vía abdominal o por vía transvaginal.



Histerosalpingografía: es una radiografía del interior del útero en la que se utiliza un contraste especial para mostrar las anormalidades.



Histeroscopía: le permite al médico mirar dentro de la cavidad uterina a través de un instrumento semejante a un telescopio diminuto. La Histeroscopía se practica en el consultorio sin anestesia con excelente tolerancia.







Cuál es el tratamiento



En la actualidad no hay ningún medicamento disponible para eliminar totalmente los fibromas. Sin embargo, se puede usar un tipo de hormonas, llamado GnRH, para reducir temporalmente el tamaño del fibroma como preparación de la cirugía o para demorar la cirugía cuando la paciente está próxima a la menopausia. Una vez que la paciente cesa de utilizar el medicamento por lo general el fibroma volverá a adquirir el tamaño que tenía antes del tratamiento. Pero, existen varias opciones quirúrgicas:



Miomectomía: es un procedimiento quirúrgico con el cual sólo se extirpa el fibroma, dejando intacto el útero; con esto mantenemos abierta la posibilidad de un nuevo embarazo. Tradicionalmente la miomectomía se ha practicado, a través de una incisión abierta en el abdomen muy similar a la realizada para una cesárea. Si los fibromas son Subserosos, en la actualidad efectuamos la intervención por vía laparoscópica realizando tres pequeñas heridas: una en la cicatriz umbilical de 1 centímetro por donde se introduce un endoscopio, conectado a un sistema de vídeo y dos incisiones laterales a nivel de los vellos púbicos de 5 milímetros cada una, por donde se introducen los instrumentos quirúrgicos necesarios.



Miomectomía por histeroscopía: Cuando los fibromas son Submucosos, es decir, crecen dentro de la cavidad uterina, estamos realizando el tratamiento histeroscópico de estas lesiones con resultados excelentes, y convertimos las clásicas intervenciones muy molestas y dolorosas a muy sencillas, rápidas, seguras y ambulatorias. La paciente se reintegra plenamente a todas sus actividades al día siguiente con posibilidades de intentar un embarazo al segundo mes de la operación. La Miomectomía por Histeroscopía se efectúa con un instrumento semejante a un telescopio diminuto, llamado histeroscopio, que se inserta dentro del útero a través de la vagina y del cuello uterino. El equipo permite la visualización directa de las lesiones, y su extirpación. Se realiza en quirófano, bajo anestesia intravenosa, sin colocación de tubo endotraqueal ni uso de gases anestésicos, el promedio del tiempo operatorio es de 20 minutos y los pacientes egresan luego de tres horas de observación, caminando, sin cicatrices ni mayores molestias.



Histerectomía: es la extirpación quirúrgica del útero en casos muy severos, se puede practicar haciendo una incisión en el abdomen, extirpando el útero a través de la vagina cuando coexista con un prolapso o como estamos realizando en estos momentos, una intervención combinada de endoscopia con cirugía vaginal (Histerectomía vaginal asistida por Laparoscopía), cuya principal ventaja es la de no realizar herida en el abdomen y de esta manera la recuperación es más rápida, mucho menos dolorosa, no deja cicatriz y la paciente se reintegra mucho mas rápidamente a sus labores habituales. Este procedimiento se realiza en quirófano y se utiliza anestesia general.



Vaporización del fibroma: Es una nueva alternativa endoscópica para el tratamiento de los fibromas. Es un procedimiento histeroscópico que usa la corriente eléctrica para extirpar los fibromas desde el interior del útero, utilizando un electrodo muy delgado con capacidad para cortar o destruir la lesión y dejar intacto el útero. Durante el procedimiento, se usa anestesia local, para adormecer el cuello del útero y un sedante suave para ayudar a la paciente a relajarse. De esta manera la paciente sólo sentirá una pequeña incomodidad (semejante al espasmo menstrual) y una ligera sensación de peso en el área vaginal. Después de recibir el tratamiento, se le permitirá descansar de 1 a 2 horas en la sala de recuperación y luego será dada de alta. De forma rutinaria, se le indica un medicamento para aliviar los espasmos en caso de que aparecieran. La mayoría de las mujeres puede volver a sus actividades normales y atención a la familia al día siguiente. Se presenta muy frecuentemente un sangrado leve a moderado que tiende a desaparecer espontáneamente en 3 a 7 días. Si sus pruebas de diagnóstico muestran que tiene un fibroma que está creciendo en la cavidad uterina (fibroma submucoso), usted es candidata a la Técnica de Vaporización del Fibroma, una solución rápida, sencilla y sin complicaciones, que le permitirá conservar el útero para poder tener su bebé.

¿Cuándo Debo Comenzar a Preocuparme Porque No Me He Podido Embarazar?

En los Estados Unidos solamente, una de cada seis parejas en edad reproductiva, o el 15% del total, tiene problemas de fertilidad. Estos se definen como “la incapacidad para lograr un embarazo después de un año de estarlo intentando sin el uso de contracepción”. Esa incapacidad está relacionada con muchos factores, pero uno de los más importante es la edad de la mujer. Se ha comprobado que las mujeres son menos fértiles después de los treinta y cinco años, contando con apenas el 15% de posibilidades de embarazarse cada mes. Y esta circunstancia empeora pasados los 40, cuando las posibilidades disminuyen a un 10%. Una de las razones principales es la fisiología de los propios ovarios, o sea, aquellos dos órganos situados en la pelvis femenina que contienen y maduran los óvulos que, al ser impregnados por los espermatozoides masculinos, se convierten en un embrión y, por ende, en un embarazo.


La mujer cuenta con el mayor número de óvulos que tendrá en toda su vida, entre unos 4 a 7 millones, cuando se encuentra en el útero de su madre. Al nacer ya ha perdido la mayor parte de ellos, quedándole tan sólo unos 400,000. Después del desarrollo sexual, la mujer ovula normalmente un solo óvulo cada 28 días, lo que quiere decir que, aunque este ciclo no lo interrumpiese el embarazo o la ingestión de pastillas anticonceptivas, la mujer no utilizaría más de 400 a 500 óvulos durante toda su vida reproductiva. ¿Qué indica esta diferencia tan grande entre los óvulos de que disponemos y los que en realidad usamos? Pues que muchos óvulos se pierden normalmente cada mes en el desarrollo del óvulo que se desprenderá. La explicación a este fenómeno no se entiende todavía bien, pero lo que sí se conoce con certeza es que mientras mayor es la mujer, menos cantidad de óvulos posee, más significado tiene el malgaste de óvulos y es peor la calidad de óvulos que se desprende cada mes. De ahí el descenso en la fertilidad en proporción directa a la edad, que se conoce también como “el reloj biológico”.

De todo lo anterior se concluye que si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de embarazarse durante un año, sin lograrlo, debe buscar la ayuda de un especialista en fertilidad para que investigue y, eventualmente, trate las dificultades de fertilidad. Ese plazo se acorta a 6 meses si la mujer es mayor de 35 años.

Los problemas de fertilidad aquejan a la mujer y al hombre con la misma frecuencia. En efecto, éstos tienen causa femenina en un 40%, masculina en otro 40%, y el resto es una combinación de ambas causas o es inexplicable. La historia clínica de la pareja es muy importante para guiar el proceso de diagnóstico y arribar a las opciones terapéuticas correctas.

Muchos son los elementos de los que depende el embarazo: la ovulación, la deposición y el transporte de los espermatozoides hacia las vías reproductivas de la mujer. El óvulo vive menos de 24 horas fuera de los ovarios y necesita encontrar a los espermatozoides en la parte de la trompa cercana al ovario. La ovulación, la producción de esperma, y la reunión de los dos gametos (óvulo y espermatozoide) son procesos básicos que pueden ser afectados por muchas cosas. La salud de los órganos pélvicos internos de la mujer (el útero, las trompas de Falopio y los ovarios) y su relación anatómica son muy importantes para la reunión de los gametos. Después de la unión (la fertilización), el óvulo fertilizado se empieza a dividir, convirtiéndose en embrión. Ese embrión toma 4 días para trasladarse desde la trompa donde se ha gestado, hasta el útero, donde finalmente se implantará si éste tiene la preparación correcta. Segregando hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) el útero acoge al embrión, que se implanta y establece una relación anatómica con la madre que le permitirá convertirse en feto y más tarde en el bebé que pujará por salir al mundo, pateando, respirando y llorando.

Un especialista, con la historia clínica y el examen físico de la pareja, ayudado por exámenes específicos de sangre, de esperma, y de rayos X, puede determinar cuáles son los pasos a seguir para obtener un diagnóstico correcto y sugerir opciones de tratamiento para resolver el problema detectado. Y con los numerosos enfoques científicos modernos, un buen especialista puede incluso aumentar las posibilidades de embarazo, aun cuando no se hayan detectado causas específicas.

Hoy en día, dependiendo de los deseos de la pareja y el nivel de aceptación por parte de ésta de la idea de aceptar la donación de gametos, la mayoría puede lograr su sueño de tener hijos.
Por la Dra. María Bustillo, del South Florida Institute for Reproductive Medicine.

La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de problemas de fertilidad, por favor visita el sitio web, www.ivfmd.com .

Responden los expertos: ¿Cómo puedo hacer para tener un bebé si me ligué las trompas hace años?

Pregunta: Tengo 39 años, he tenido 3 hijos. El más pequeño tiene 17, los mismos que tengo de operadas las trompas para no tener más hijos. Pero hace 8 años que me casé de nuevo con un hombre maravilloso que me ayudó a criar a mis hijos y es muy buen padre. Ya nuestros hijos como él los llama tienen 17, 18 y 19 años. Ya nos dejan solos siempre y quisiéramos tener un hijo en común de los dos. No sabemos cómo hacer para poder operarme de nuevo, es decir unir las trompas de nuevo. Porque me han dicho que es muy costoso y nosotros no tenemos dinero para pagar una suma tan grande y los seguros no cubren. Por favor yo les aconsejo a todos que no se hagan esa operación de las trompas de cortárselas, porque uno nunca sabe lo que el destino nos depara. Una y mil gracias.




Respuesta: El ligado de trompas como forma de contracepción es un método muy efectivo para evitar el embarazo. Cuando las personas cambian de idea, o desean volver a tener hijos después y a ese fin se vuelven a unir las trompas, los resultados dependerán de la clase de ligado que le hicieron; algunas son reversibles, otras no. Por tanto, para apreciar si es posible desligarlas, habría que saber de qué manera se llevó a cabo y cuánto es lo que queda de las trompas. Si ello fuera posible, los resultados son de un 60% a 70% de posibilidades de lograr un embarazo. Pero, por supuesto, como para cualquier tratamiento de infertilidad, la edad de la mujer es un factor a tomar en cuenta. Sus 39 años no están a su favor en términos de embarazo, y antes de hacer cualquier operación de desligado de trompas, o la otra opción, un procedimiento de fertilización in vitro, yo aconsejaría un examen de la reserva ovárica para estar seguros de que valdría la pena.



La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de temas relacionados con la infertilidad, por favor visita el sitio web IVFMD.



NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica. Todas las respuestas están basadas en la información brindada por el usuario y no se hará ningún esfuerzo por confirmar esos datos, incluso resultados de exámenes de laboratorio. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud, sino consultar a algún médico que te examine en persona y que esté autorizado para practicar medicina en la localidad donde vives.