Gracias al desarrollo de nuevos equipos y técnicas de cirugía endoscópica, los fibromas uterinos tienen una solución muy sencilla, rápida, de pocas complicaciones, sin hospitalización y con excelentes resultados funcionales, en muchos casos conservando el útero para, luego, poder tener un embarazo. La presencia de Fibromas o Miomas uterinos es un problema que afecta aproximadamente el 25% de las mujeres mayores de 30 años. Estas lesiones pueden ser simples o múltiples y adquirir tamaños tan pequeños como un guisante o tan grandes como una toronja, y pueden ser causa de infertilidad.
Dependiendo de su ubicación en el útero los fibromas se han clasificado como:
Submucosos: Crecen desde la pared a la cavidad uterina, deformándola en muchos casos, lo cual puede causar dolor, sangrado menstrual anormal e infertilidad.
Intramurales: Crecen confinados dentro de la pared uterina pueden producir dolor y sangrado menstrual anormal.
Subserosos: Crecen desde la pared uterina hacia fuera del útero y pueden empujar organos intrapélvicos como la vejiga, el intestino delgado y el colon causando espasmos, dolor, problemas urinarios, estreñimiento etc.
Cómo se diagnostican los fibromas
Se diagnostican mediante ecosonograma, histerosalpongografía e histeroscopia.
Ecosonograma: usa ondas de sonido para crear una imagen de los órganos pélvicos, se puede realizar por vía abdominal o por vía transvaginal.
Histerosalpingografía: es una radiografía del interior del útero en la que se utiliza un contraste especial para mostrar las anormalidades.
Histeroscopía: le permite al médico mirar dentro de la cavidad uterina a través de un instrumento semejante a un telescopio diminuto. La Histeroscopía se practica en el consultorio sin anestesia con excelente tolerancia.
Cuál es el tratamiento
En la actualidad no hay ningún medicamento disponible para eliminar totalmente los fibromas. Sin embargo, se puede usar un tipo de hormonas, llamado GnRH, para reducir temporalmente el tamaño del fibroma como preparación de la cirugía o para demorar la cirugía cuando la paciente está próxima a la menopausia. Una vez que la paciente cesa de utilizar el medicamento por lo general el fibroma volverá a adquirir el tamaño que tenía antes del tratamiento. Pero, existen varias opciones quirúrgicas:
Miomectomía: es un procedimiento quirúrgico con el cual sólo se extirpa el fibroma, dejando intacto el útero; con esto mantenemos abierta la posibilidad de un nuevo embarazo. Tradicionalmente la miomectomía se ha practicado, a través de una incisión abierta en el abdomen muy similar a la realizada para una cesárea. Si los fibromas son Subserosos, en la actualidad efectuamos la intervención por vía laparoscópica realizando tres pequeñas heridas: una en la cicatriz umbilical de 1 centímetro por donde se introduce un endoscopio, conectado a un sistema de vídeo y dos incisiones laterales a nivel de los vellos púbicos de 5 milímetros cada una, por donde se introducen los instrumentos quirúrgicos necesarios.
Miomectomía por histeroscopía: Cuando los fibromas son Submucosos, es decir, crecen dentro de la cavidad uterina, estamos realizando el tratamiento histeroscópico de estas lesiones con resultados excelentes, y convertimos las clásicas intervenciones muy molestas y dolorosas a muy sencillas, rápidas, seguras y ambulatorias. La paciente se reintegra plenamente a todas sus actividades al día siguiente con posibilidades de intentar un embarazo al segundo mes de la operación. La Miomectomía por Histeroscopía se efectúa con un instrumento semejante a un telescopio diminuto, llamado histeroscopio, que se inserta dentro del útero a través de la vagina y del cuello uterino. El equipo permite la visualización directa de las lesiones, y su extirpación. Se realiza en quirófano, bajo anestesia intravenosa, sin colocación de tubo endotraqueal ni uso de gases anestésicos, el promedio del tiempo operatorio es de 20 minutos y los pacientes egresan luego de tres horas de observación, caminando, sin cicatrices ni mayores molestias.
Histerectomía: es la extirpación quirúrgica del útero en casos muy severos, se puede practicar haciendo una incisión en el abdomen, extirpando el útero a través de la vagina cuando coexista con un prolapso o como estamos realizando en estos momentos, una intervención combinada de endoscopia con cirugía vaginal (Histerectomía vaginal asistida por Laparoscopía), cuya principal ventaja es la de no realizar herida en el abdomen y de esta manera la recuperación es más rápida, mucho menos dolorosa, no deja cicatriz y la paciente se reintegra mucho mas rápidamente a sus labores habituales. Este procedimiento se realiza en quirófano y se utiliza anestesia general.
Vaporización del fibroma: Es una nueva alternativa endoscópica para el tratamiento de los fibromas. Es un procedimiento histeroscópico que usa la corriente eléctrica para extirpar los fibromas desde el interior del útero, utilizando un electrodo muy delgado con capacidad para cortar o destruir la lesión y dejar intacto el útero. Durante el procedimiento, se usa anestesia local, para adormecer el cuello del útero y un sedante suave para ayudar a la paciente a relajarse. De esta manera la paciente sólo sentirá una pequeña incomodidad (semejante al espasmo menstrual) y una ligera sensación de peso en el área vaginal. Después de recibir el tratamiento, se le permitirá descansar de 1 a 2 horas en la sala de recuperación y luego será dada de alta. De forma rutinaria, se le indica un medicamento para aliviar los espasmos en caso de que aparecieran. La mayoría de las mujeres puede volver a sus actividades normales y atención a la familia al día siguiente. Se presenta muy frecuentemente un sangrado leve a moderado que tiende a desaparecer espontáneamente en 3 a 7 días. Si sus pruebas de diagnóstico muestran que tiene un fibroma que está creciendo en la cavidad uterina (fibroma submucoso), usted es candidata a la Técnica de Vaporización del Fibroma, una solución rápida, sencilla y sin complicaciones, que le permitirá conservar el útero para poder tener su bebé.
TBBE
sábado, 10 de julio de 2010
¿Cuándo Debo Comenzar a Preocuparme Porque No Me He Podido Embarazar?
En los Estados Unidos solamente, una de cada seis parejas en edad reproductiva, o el 15% del total, tiene problemas de fertilidad. Estos se definen como “la incapacidad para lograr un embarazo después de un año de estarlo intentando sin el uso de contracepción”. Esa incapacidad está relacionada con muchos factores, pero uno de los más importante es la edad de la mujer. Se ha comprobado que las mujeres son menos fértiles después de los treinta y cinco años, contando con apenas el 15% de posibilidades de embarazarse cada mes. Y esta circunstancia empeora pasados los 40, cuando las posibilidades disminuyen a un 10%. Una de las razones principales es la fisiología de los propios ovarios, o sea, aquellos dos órganos situados en la pelvis femenina que contienen y maduran los óvulos que, al ser impregnados por los espermatozoides masculinos, se convierten en un embrión y, por ende, en un embarazo.
La mujer cuenta con el mayor número de óvulos que tendrá en toda su vida, entre unos 4 a 7 millones, cuando se encuentra en el útero de su madre. Al nacer ya ha perdido la mayor parte de ellos, quedándole tan sólo unos 400,000. Después del desarrollo sexual, la mujer ovula normalmente un solo óvulo cada 28 días, lo que quiere decir que, aunque este ciclo no lo interrumpiese el embarazo o la ingestión de pastillas anticonceptivas, la mujer no utilizaría más de 400 a 500 óvulos durante toda su vida reproductiva. ¿Qué indica esta diferencia tan grande entre los óvulos de que disponemos y los que en realidad usamos? Pues que muchos óvulos se pierden normalmente cada mes en el desarrollo del óvulo que se desprenderá. La explicación a este fenómeno no se entiende todavía bien, pero lo que sí se conoce con certeza es que mientras mayor es la mujer, menos cantidad de óvulos posee, más significado tiene el malgaste de óvulos y es peor la calidad de óvulos que se desprende cada mes. De ahí el descenso en la fertilidad en proporción directa a la edad, que se conoce también como “el reloj biológico”.
De todo lo anterior se concluye que si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de embarazarse durante un año, sin lograrlo, debe buscar la ayuda de un especialista en fertilidad para que investigue y, eventualmente, trate las dificultades de fertilidad. Ese plazo se acorta a 6 meses si la mujer es mayor de 35 años.
Los problemas de fertilidad aquejan a la mujer y al hombre con la misma frecuencia. En efecto, éstos tienen causa femenina en un 40%, masculina en otro 40%, y el resto es una combinación de ambas causas o es inexplicable. La historia clínica de la pareja es muy importante para guiar el proceso de diagnóstico y arribar a las opciones terapéuticas correctas.
Muchos son los elementos de los que depende el embarazo: la ovulación, la deposición y el transporte de los espermatozoides hacia las vías reproductivas de la mujer. El óvulo vive menos de 24 horas fuera de los ovarios y necesita encontrar a los espermatozoides en la parte de la trompa cercana al ovario. La ovulación, la producción de esperma, y la reunión de los dos gametos (óvulo y espermatozoide) son procesos básicos que pueden ser afectados por muchas cosas. La salud de los órganos pélvicos internos de la mujer (el útero, las trompas de Falopio y los ovarios) y su relación anatómica son muy importantes para la reunión de los gametos. Después de la unión (la fertilización), el óvulo fertilizado se empieza a dividir, convirtiéndose en embrión. Ese embrión toma 4 días para trasladarse desde la trompa donde se ha gestado, hasta el útero, donde finalmente se implantará si éste tiene la preparación correcta. Segregando hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) el útero acoge al embrión, que se implanta y establece una relación anatómica con la madre que le permitirá convertirse en feto y más tarde en el bebé que pujará por salir al mundo, pateando, respirando y llorando.
Un especialista, con la historia clínica y el examen físico de la pareja, ayudado por exámenes específicos de sangre, de esperma, y de rayos X, puede determinar cuáles son los pasos a seguir para obtener un diagnóstico correcto y sugerir opciones de tratamiento para resolver el problema detectado. Y con los numerosos enfoques científicos modernos, un buen especialista puede incluso aumentar las posibilidades de embarazo, aun cuando no se hayan detectado causas específicas.
Hoy en día, dependiendo de los deseos de la pareja y el nivel de aceptación por parte de ésta de la idea de aceptar la donación de gametos, la mayoría puede lograr su sueño de tener hijos.
Por la Dra. María Bustillo, del South Florida Institute for Reproductive Medicine.
La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de problemas de fertilidad, por favor visita el sitio web, www.ivfmd.com .
La mujer cuenta con el mayor número de óvulos que tendrá en toda su vida, entre unos 4 a 7 millones, cuando se encuentra en el útero de su madre. Al nacer ya ha perdido la mayor parte de ellos, quedándole tan sólo unos 400,000. Después del desarrollo sexual, la mujer ovula normalmente un solo óvulo cada 28 días, lo que quiere decir que, aunque este ciclo no lo interrumpiese el embarazo o la ingestión de pastillas anticonceptivas, la mujer no utilizaría más de 400 a 500 óvulos durante toda su vida reproductiva. ¿Qué indica esta diferencia tan grande entre los óvulos de que disponemos y los que en realidad usamos? Pues que muchos óvulos se pierden normalmente cada mes en el desarrollo del óvulo que se desprenderá. La explicación a este fenómeno no se entiende todavía bien, pero lo que sí se conoce con certeza es que mientras mayor es la mujer, menos cantidad de óvulos posee, más significado tiene el malgaste de óvulos y es peor la calidad de óvulos que se desprende cada mes. De ahí el descenso en la fertilidad en proporción directa a la edad, que se conoce también como “el reloj biológico”.
De todo lo anterior se concluye que si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de embarazarse durante un año, sin lograrlo, debe buscar la ayuda de un especialista en fertilidad para que investigue y, eventualmente, trate las dificultades de fertilidad. Ese plazo se acorta a 6 meses si la mujer es mayor de 35 años.
Los problemas de fertilidad aquejan a la mujer y al hombre con la misma frecuencia. En efecto, éstos tienen causa femenina en un 40%, masculina en otro 40%, y el resto es una combinación de ambas causas o es inexplicable. La historia clínica de la pareja es muy importante para guiar el proceso de diagnóstico y arribar a las opciones terapéuticas correctas.
Muchos son los elementos de los que depende el embarazo: la ovulación, la deposición y el transporte de los espermatozoides hacia las vías reproductivas de la mujer. El óvulo vive menos de 24 horas fuera de los ovarios y necesita encontrar a los espermatozoides en la parte de la trompa cercana al ovario. La ovulación, la producción de esperma, y la reunión de los dos gametos (óvulo y espermatozoide) son procesos básicos que pueden ser afectados por muchas cosas. La salud de los órganos pélvicos internos de la mujer (el útero, las trompas de Falopio y los ovarios) y su relación anatómica son muy importantes para la reunión de los gametos. Después de la unión (la fertilización), el óvulo fertilizado se empieza a dividir, convirtiéndose en embrión. Ese embrión toma 4 días para trasladarse desde la trompa donde se ha gestado, hasta el útero, donde finalmente se implantará si éste tiene la preparación correcta. Segregando hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) el útero acoge al embrión, que se implanta y establece una relación anatómica con la madre que le permitirá convertirse en feto y más tarde en el bebé que pujará por salir al mundo, pateando, respirando y llorando.
Un especialista, con la historia clínica y el examen físico de la pareja, ayudado por exámenes específicos de sangre, de esperma, y de rayos X, puede determinar cuáles son los pasos a seguir para obtener un diagnóstico correcto y sugerir opciones de tratamiento para resolver el problema detectado. Y con los numerosos enfoques científicos modernos, un buen especialista puede incluso aumentar las posibilidades de embarazo, aun cuando no se hayan detectado causas específicas.
Hoy en día, dependiendo de los deseos de la pareja y el nivel de aceptación por parte de ésta de la idea de aceptar la donación de gametos, la mayoría puede lograr su sueño de tener hijos.
Por la Dra. María Bustillo, del South Florida Institute for Reproductive Medicine.
La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de problemas de fertilidad, por favor visita el sitio web, www.ivfmd.com .
Responden los expertos: ¿Cómo puedo hacer para tener un bebé si me ligué las trompas hace años?
Pregunta: Tengo 39 años, he tenido 3 hijos. El más pequeño tiene 17, los mismos que tengo de operadas las trompas para no tener más hijos. Pero hace 8 años que me casé de nuevo con un hombre maravilloso que me ayudó a criar a mis hijos y es muy buen padre. Ya nuestros hijos como él los llama tienen 17, 18 y 19 años. Ya nos dejan solos siempre y quisiéramos tener un hijo en común de los dos. No sabemos cómo hacer para poder operarme de nuevo, es decir unir las trompas de nuevo. Porque me han dicho que es muy costoso y nosotros no tenemos dinero para pagar una suma tan grande y los seguros no cubren. Por favor yo les aconsejo a todos que no se hagan esa operación de las trompas de cortárselas, porque uno nunca sabe lo que el destino nos depara. Una y mil gracias.
Respuesta: El ligado de trompas como forma de contracepción es un método muy efectivo para evitar el embarazo. Cuando las personas cambian de idea, o desean volver a tener hijos después y a ese fin se vuelven a unir las trompas, los resultados dependerán de la clase de ligado que le hicieron; algunas son reversibles, otras no. Por tanto, para apreciar si es posible desligarlas, habría que saber de qué manera se llevó a cabo y cuánto es lo que queda de las trompas. Si ello fuera posible, los resultados son de un 60% a 70% de posibilidades de lograr un embarazo. Pero, por supuesto, como para cualquier tratamiento de infertilidad, la edad de la mujer es un factor a tomar en cuenta. Sus 39 años no están a su favor en términos de embarazo, y antes de hacer cualquier operación de desligado de trompas, o la otra opción, un procedimiento de fertilización in vitro, yo aconsejaría un examen de la reserva ovárica para estar seguros de que valdría la pena.
La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de temas relacionados con la infertilidad, por favor visita el sitio web IVFMD.
NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica. Todas las respuestas están basadas en la información brindada por el usuario y no se hará ningún esfuerzo por confirmar esos datos, incluso resultados de exámenes de laboratorio. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud, sino consultar a algún médico que te examine en persona y que esté autorizado para practicar medicina en la localidad donde vives.
Respuesta: El ligado de trompas como forma de contracepción es un método muy efectivo para evitar el embarazo. Cuando las personas cambian de idea, o desean volver a tener hijos después y a ese fin se vuelven a unir las trompas, los resultados dependerán de la clase de ligado que le hicieron; algunas son reversibles, otras no. Por tanto, para apreciar si es posible desligarlas, habría que saber de qué manera se llevó a cabo y cuánto es lo que queda de las trompas. Si ello fuera posible, los resultados son de un 60% a 70% de posibilidades de lograr un embarazo. Pero, por supuesto, como para cualquier tratamiento de infertilidad, la edad de la mujer es un factor a tomar en cuenta. Sus 39 años no están a su favor en términos de embarazo, y antes de hacer cualquier operación de desligado de trompas, o la otra opción, un procedimiento de fertilización in vitro, yo aconsejaría un examen de la reserva ovárica para estar seguros de que valdría la pena.
La Dra. María Bustillo es la directora de los servicios de tecnología reproductiva asistida del South Florida Institute for Reproductive Medicine en Estados Unidos. Ha publicado decenas de artículos y estudios sobre temas relacionados con la infertilidad. Posee certificación del American Board of Obstetrics and Gynecology en endocrinología reproductiva y es integrante de numerosas asociaciones médicas. Si quieres conocer más acerca de temas relacionados con la infertilidad, por favor visita el sitio web IVFMD.
NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica. Todas las respuestas están basadas en la información brindada por el usuario y no se hará ningún esfuerzo por confirmar esos datos, incluso resultados de exámenes de laboratorio. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud, sino consultar a algún médico que te examine en persona y que esté autorizado para practicar medicina en la localidad donde vives.
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